PROPUESTA PARA LA REMODELACIÓN DE LA PLAZA DE LA BALSA VIEJA DE TOTANA, MURCIA. (Abril 2008, mención)
Equipo: Cristina Rodrigo De La Casa, Isabel Ruiz López, Emilio Nicolás, Fran Martínez, José Fco. García Martín, Fernando Miguel García Martín.
Sucesivos proyectos planteados en la Plaza de la Balsa Vieja de Totana desde los años 50 en adelante, no todos ejecutados, han llevado al emplazamiento a una continua metamorfosis. Entre otras cosas, eliminación de la balsa y la antigua edificación existente, con el objeto de liberar el espacio y configurar una plaza que diera carácter a la población: “La Plaza Mayor”.
En el momento de enfrentarnos al proyecto, con estos antecedentes históricos y el estado actual de la plaza fruto de la intervención de intervención de Antonio López Lax nos sumamos al proceso de cambio de la plaza aprovechando algunas oportunidades existentes y proponiendo otras:
Potenciar el espacio libre y flexible al uso.
Basándonos en la idea de Plaza Mayor, liberamos el espacio de elementos en desuso y obstáculos. El objetivo es generar un ámbito diáfano con escala suficiente y que proporcione flexibilidad de uso apta cualquier tipo de actividad, montajes temporales de ferias, exposiciones, reunión, juegos... Ágora.
Basándonos en la idea de Plaza Mayor, liberamos el espacio de elementos en desuso y obstáculos. El objetivo es generar un ámbito diáfano con escala suficiente y que proporcione flexibilidad de uso apta cualquier tipo de actividad, montajes temporales de ferias, exposiciones, reunión, juegos... Ágora.
La intervención en el área verde ha seguido una doble estrategia. Por un lado, organizar el espacio en bandas, multiplicando los accesos a la plaza y dando la posibilidad de acceder y utilizar de manera directa de estas zonas verdes, no sólo visualmente. Por otra parte, prolongar el límite actual del jardín sobre la plaza, avanzando en talud y aumentando así la superficie ajardinada y el arbolado.
Generar espacios de permanencia y sombra.
Alrededor del gran espacio de la plaza se van generando una serie de espacios en sombra, y vinculados con el uso requerido según su posición, así, en la mencionada zona verde surgen zonas de estar a la sombra de los árboles donde leer, conversar…Por otra parte, dando respuesta a las necesidades comerciales de los bajos de los soportales del edificio perimetral, se genera una pérgola donde extender las terrazas de las cafeterías, que simultáneamente recoge la salida del parking. Por último, para poner en valor el acceso al Centro de la Tercera Edad, aparece un ritmo de bancos protegidos del sol de poniente por elementos de chapa verticales.
Generar espacios de permanencia y sombra.
Alrededor del gran espacio de la plaza se van generando una serie de espacios en sombra, y vinculados con el uso requerido según su posición, así, en la mencionada zona verde surgen zonas de estar a la sombra de los árboles donde leer, conversar…Por otra parte, dando respuesta a las necesidades comerciales de los bajos de los soportales del edificio perimetral, se genera una pérgola donde extender las terrazas de las cafeterías, que simultáneamente recoge la salida del parking. Por último, para poner en valor el acceso al Centro de la Tercera Edad, aparece un ritmo de bancos protegidos del sol de poniente por elementos de chapa verticales.
Acentuar las visuales de la plaza hacia la Iglesia de Santiago.
La composición de la plaza en bandas paralelas a la fachada de la Iglesia de Santiago y el despiece de la plaza según éstas, acentúa la profundidad de campo cuando se mira hacia la iglesia. Esta disposición en bandas está remarcada por unas líneas de luz que recorren la plaza enmarcando el paisaje urbano. Estas líneas se materializan en un extremo (centro de la tercera edad), en los mencionados elementos de sombra, y en la zona ajardinada se acaban convirtiendo en unas luminarias que refuerzan la idea de vaso de la plaza, recordando así la Balsa Vieja desaparecida.
La composición de la plaza en bandas paralelas a la fachada de la Iglesia de Santiago y el despiece de la plaza según éstas, acentúa la profundidad de campo cuando se mira hacia la iglesia. Esta disposición en bandas está remarcada por unas líneas de luz que recorren la plaza enmarcando el paisaje urbano. Estas líneas se materializan en un extremo (centro de la tercera edad), en los mencionados elementos de sombra, y en la zona ajardinada se acaban convirtiendo en unas luminarias que refuerzan la idea de vaso de la plaza, recordando así la Balsa Vieja desaparecida.
Buscar la materialidad necesaria para un entorno B.I.C.
La singularidad del emplazamiento catalogado como zona de interés cultural, nos lleva a proponer materiales nobles que se integren y respeten este entorno histórico. La piedra natural, la madera y el acero corten serán los elementos base en la materialidad del proyecto. Son materiales que evolucionan con el tiempo, su solidez y digno envejecimiento dotan de carácter a la plaza. Para ayudar en la composición de estos materiales se ha utilizado la luz como un elemento más en la generación de espacios. La vegetación a su vez aportará colorido a la plaza.
La singularidad del emplazamiento catalogado como zona de interés cultural, nos lleva a proponer materiales nobles que se integren y respeten este entorno histórico. La piedra natural, la madera y el acero corten serán los elementos base en la materialidad del proyecto. Son materiales que evolucionan con el tiempo, su solidez y digno envejecimiento dotan de carácter a la plaza. Para ayudar en la composición de estos materiales se ha utilizado la luz como un elemento más en la generación de espacios. La vegetación a su vez aportará colorido a la plaza.






